La noche después del concierto nos dedicamos a la canalla en cuerpo y alma, pero lo que allí aconteció, me vais a permitir que me lo calle...
La siguiente escena es la carretera de vuelta a Varsovia, esta vez de día, asi que pudimos comprobar la belleza del paisaje, suave, verde y plagadito de álamos, chopos y otros arboles espigados que, según me contaron, se convierten el bosques de cristal de hielo en invierno. Muy bonito.
El tiempo libre en Varsovia se acabó convirtiendo en un enemigo para nuestras maltrechas economías y para nuestros hígados que ya venían un pelín crudos de Cracovia. El siguiente concierto era el martes, pero nosotros llegamos a la capital el domingo por la tarde. Paseamos por los mercados y las calles antiguas de la ciudad vieja. Varsovia es una ciudad abrazada al rio Vistula. Del lado de la derecha está el barrio obrero de Praga, construido a principios de siglo y destruido, como todo el país, en la segunda guerra mundial. Y del lado de la izquierda la ciudad vieja y el resto de los barrios un poco más acomodados e igualmente destruidos en la guerra. Por ejemplo, del gheto judio no que da nada igual a la época, toda la ciudad quedó hecha escombros.
Varsovia parece más ciudad de verdad, con más vida normal. Es amplia y espaciosa, con parques inmensos, más grandes que los de Cracovia, con un continuo trajín de gente que viene y va.
La noche del lunes, después de un dia entero de pateada por la ciudad, nos recomendaron un club de jazz donde habia una big band esa noche. No se que coño tenemos los españoles que hacemos el español allá donde vamos, o sea que nos emborrachamos, le cantamos a la camarera y todo eso... fue muy divertido.
La sala del dia siguiente era muy grande. Cabían unas 2000 personas. Creo que en el concierto habia unas 600 aproximadamente. Suficientes para crear ambiente. Antes de Le Punk tocó un grupo polaco con un nombre un poco difícil. El concierto fue buenísimo, no fue lo de Cracovia, pero había mejores medios y el escenario era grande y cómodo. Tocamos dos horitas muy fresquitos e inspirados.
Vendimos todos los discos que llevábamos, dimos tres conciertos y apañamos algo de trabajo para la primavera que viene. O sea, que muy bien.
Gracias por vuestra atención.
KATUSTA.
Alfredo